domingo, 25 de enero de 2015

Tabacalera (Madrid). José Manuel Ciria. Las pueras de Uaset. 05/12/14- 01/02/15

http://www.mecd.gob.es/cultura-mecd/areas-cultura/promociondelarte/exposiciones/exposiciones-temporales/ciria-las-puertas-de-uaset.html


Hemos visitado la Tabacalera para contemplar las obras de un artista que no siempre encuentra la aprobación del público. Tras recorrer las frías salas de la antigua fábrica de tabacos de Madrid, nos hemos pedido un café en la calle Mesón de Paredes, y nuestro crítico, el que llevamos dentro, se ha puesto a recordar sobre lo visto y a tomar apuntes. Os transcribimos sus notas:

Encuentro un uso experimental del soporte. Con ello, el artista ha conseguido abordar con éxito la conceptualización de la indefinición del soporte de la pintura. Es decir, ha logrado suscitar en el espectador preguntas tales como: ¿cuáles pueden ser los soportes de la pintura? ¿Puede ser la pintura un ente, cosificado, ajeno al objeto representado en ella? O incluso preguntas que son fantasía pura: ¿Tiene la pintura vida propia y puede por tanto apropiarse de la identidad de otros objetos? 

Son obras de gran tamaño que causan impacto visual. Aprecio por otra parte, falta de contenido y narrativa. Entiendo, a mi pesar, ausencia de valor artístico, aunque haya encontrado un juego interesante en el uso del soporte. Refleja, pienso, un esfuerzo de marketing que debe ser innecesario en el arte. Ha sido un artista muy apoyado, que introduce en escena estas grandilocuentes obras, llamativas, pero disfrazadas con abrigos conceptuales que a mi juicio no dejan de ser vacíos narrativos.

Además, ¿no es acaso un tanto narcisista el hablar de ti en 3º persona -como hace en sus citas el artista- y la pretensión de que el espectador se esfuerce en lograr comprender la intención de la puesta en escena, y de tantas manchas pictóricas que son tu huella? ¿No debe ser tu primera intención al realizar una exposición la de comunicar, y no tanto la de exponerte sin dejar verte?

A mi juicio has ocupado el espacio expositivo al abordaje, lo has sitiado con desvergüenza, mostrándote presente pero abriendo una distancia insalvable con quien va a contemplar tu obra, por dar a entender que hay ideas detrás de ti, cuando sólo pareces estar tú.